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Frases de Carl Jung

Frases de Carl Jung

Cada uno de nosotros proyecta una sombra, tanto más oscura y compacta es, menos encarnada se halla en nuestra vida consciente. Esta sombra constituye, a todos los efectos, un impedimento inconsciente que malogra nuestras mejores intenciones.

  • Olvidamos siempre que nuestra consciencia es tan solo una superficie, nuestra consciencia es el anteproyecto de nuestra existencia psicológica. Nuestra cabeza es solamente el final, detrás de nuestra consciencia hay una larga “cola” de dudas, debilidades y complejos, perjuicios y herencias; sin embargo nosotros consideramos siempre nuestras decisiones sin contar con ellas.
  • Es necesario tener presente que para Jung el principio espiritual, en sentido estricto, no es antagónico al instinto; “también lo espiritual se manifiesta en el psiquismo como un instinto”, más aún, como una verdadera pasión o como Nietzsche una vez dijo “como un fuego consuntivo”. No es ningún derivado instintivo, como pretende la psicología de los instintos, sino un principio sui generis: el de la forma imprescindible para la energía instintiva” (Jung 1995: 68).
  • La norma psicológica dice que cuando no se toma conciencia de una situación interna, sucede afuera como destino. Es decir, cuando el individuo no toma conciencia de sus contradicciones interiores, el mundo forzosamente deberá representar el conflicto y partirse en mitades opuestas.
  • El ser humano debe percibir que vive en un mundo que en cierto sentido es enigmático. Qué en él suceden y pueden experimentarse cosas que permanecen inexplicables, y no tan sólo las cosas que acontecen dentro de lo que se espera. Lo inesperado y lo inaudito son propios de este mundo. Sólo entonces la vida es completa.
  • Con orgullo siempre nos estamos engañando a nosotros mismos. Pero en el fondo debajo de la superficie de la conciencia, medio de un silbo apacible y delicado, nos dice que algo está fuera de tono.

En Recuerdos, Jung señala:

El hombre actual ya no es capaz de crear fábulas. Por ello se le escapan muchas cosas, pues es importante y saludable hablar también de cosas inaccesibles.

En el Libro Rojo de Jung: “En este sentido, El libro rojo es de por sí un ‘mito’ que trae como uno de sus mensajes principales la necesidad de que cada uno recupere su propio mito, su “historia simbólica”

Hay que llegar a conocerse así mismo para saber quien es uno. Pues lo que viene después de la muerte es algo que nadie espera […] el alma de todo lo viviente; donde yo vivencio en mi al otro y el otro me vivencia como yo.[…] soy el objeto de todos los sujetos es una inversión total de mi conciencia habitual, en la que siempre soy un sujeto que tiene objetos. Allí estoy en la medida incorporando a la mas inmediata compenetración universal, que con toda facilidad olvido quien soy en realidad. ” perdido en si mismo ” es una buena expresión para caracterizar el estado. Pero este si-mismo es el mundo; o un mundo, si una conciencia pudiera verlo. Por eso hay que saber quien es uno.

Lo cierto es que nos movemos aquí en la esfera de las singularidades incomparables e individuales (…) que su esencia más íntima es la singularidad individual de la vida vivida, que nadie capta desde fuera, sino que es intuida desde dentro por aquel a quien le importa.

Carl Gustav Jung