kelpies

Escultura gigante de los Kelpies

Este año 2014 se inauguro un monumento importante en Escocia

Una Escultura gigante de los Kelpies, con dos cabezas enormes, colosales, de unos treinta metros de altura, que ya presiden el canal de Forth y Clyde, en las tierras bajas de Escocia. Su autor es el escocés Andrew Scott, y según dice, el propósito de la obra es reconocer el papel que tuvieron los caballos en la historia de Escocia.

De hecho, Scott ha bautizado a la escultura como «The Kelpies», y alude a los seres míticos de la cultura celta, a aquellos caballos marinos sobrenaturales que tenía el poder de 10 caballos comunes. «Kelpie» significa potro en gaélico escocés.

El proyecto en su conjunto ha necesitado casi ocho años de diseño y trabajos en busca de la perfección. La escultura, finalmente, será inaugurada el 21 de abril en The Helix, un parque de 350 hectáreas en el área de Falkirk, ciudad famosa por sus canales. «Aquí vivía mi padre y el lazo con la ciudad ha sido una de mis motivaciones principales», dijo Scott.

Cada cabeza de caballo pesa más de 300 toneladas y fue construida con acero laminado y una cobertura de acero inoxidable que refleja la luz. Réplicas a menor escala se han colocado en diferentes lugares como rotondas, plazas o la terminal del aeropuerto de Edimburgo.

Este vídeo muestra la construcción de la escultura con la técnica hyperlapse. Ha sido creado a partir de más de 60 días de filmación en stopmotion durante los  7 meses de construcción real desde el verano pasado. En total son más de 12.000 fotografías seleccionadas entre más de 120.000.

Según la tradición, el kelpie, como otros caballos de agua, son seres malignos que toman la forma de un inofensivo caballo. Quien monta en su lomo no vuelve a bajar con vida.

 Fuente: www.abc.es

Mitología celta

Kelpies

Son espíritus del agua que toman forma de caballo para atraer a los seres humanos y llevarlos al centro y al fondo del lago, los kelpies son tomados como malignos ya que quién monte semejante criatura será hombre muerto u ahogado ante la seducción de éstas criaturas, ya que a veces son damiselas o dandis en busca del mortal distraído o errante de las circunstancias morales.

Éstas criaturas son indóciles que pueden arrebatarnos la conciencia, ya que el propósito es hundirnos al imperecedero inframundo, si un jinete es capaz de domar habrá conquistado su propia fuerza animal sustrayendo de las aguas la llave de la puerta del nuevo mundo.